Vendo Parcelas en Maule V 1618-P-285-S-GR-11.24
Vendo Parcelas en Maule V 1618-P-285-S-GR-11.24 una hermosa parcela de agrado camino viejo a Maule, en Loteo San Francisco.
Lugar ideal para desarrollar una vida familiar, muy cerca de la ciudad de Talca. Inserto en un entorno natural, libre de ruidos, buen clima.
La parcela posee una superficie de 6.200 metros cuadrados, con una vegetación diversa de árboles frutales, nativos y césped. Se encuentra cercana al camino viejo a Maule, ruta pavimentada interior, que une la ciudad de Talca con la ciudad de Maule.
La parcela cuenta con una casa que consta de:
- Living amplio con vigas a la vista;
- Comedor amplio con vigas a la vista;
- Cocina amoblada;
- 4 dormitorios, principal en swite;
- 2 baños
- Piscina con equipamiento;
- Baño piscina y camarín,
- Bodega;
- Quincho;
- Noria de abundante caudal;
- Cierre perimetral;
- Portón con cierre automático y portero eléctrico;
- Buen camino de acceso
Valor de la parcela: $285.000.000
Comisión de la corredor: 2% del precio de venta más IVA
Características señaladas salvo error u omisión
Llamar: 974275998 – 941800002

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Ramírez Propiedades . cl

Elegía
(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
con quien tanto quería.)
Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.
Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.
Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.
Miguel Hernández